DOPAJE (TAS) La falta de intención no es el criterio relevante para un hallazgo de ausencia de culpa o negligencia

DOPAJE (TAS) La falta de intención no es el criterio relevante para un hallazgo de ausencia de culpa o negligencia

Para evitar la sanción de inhabilitación o lograr una reducción de la misma, el Responsable (RP) debe acreditar que no sabía ni sospechaba, y podía no haber sabido o sospechado razonablemente, incluso con el ejercicio de la máxima cautela, que había administrado una sustancia prohibida, o, respectivamente, debe acreditar que en vista de la totalidad de las circunstancias, el grado de su negligencia fue tan leve que un hallazgo de “No hay culpa o negligencia significativa” es inevitable. Para ello, primero debe establecer cómo la sustancia prohibida ingresó al sistema del caballo a satisfacción del panel.

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La falta de intención no es el criterio relevante para un hallazgo de ausencia de culpa o negligencia. La inexistencia de culpa o negligencia debe ser probada por el RP para beneficiarse del Artículo 10.5.1. Normas Antidopaje de Equinos (EADR). Administrando un tranquilizante a un caballo sin asegurándose de que no contiene una sustancia prohibida, un PR actúa con negligencia. Además, un RP tiene el deber de verificar la descripción del producto y seguir las instrucciones explícitas de advertencia sobre su uso antes de usarlo en el caballo. Los atletas son ellos mismos únicamente responsables, entre otros, de la medicación que toma e incluso de una prescripción médica de un médico (o el consejo de un veterinario) no es una excusa válida para el atleta en un caso de dopaje. Por tanto, una eliminación de la sanción basada en la “No Culpa o Negligencia” está excluida.

De conformidad con el art. 10.5.2 EADR, un RP puede beneficiarse de una reducción de la sanción basada en la regla de falta o negligencia significativa si, visto en la totalidad de las circunstancias, demuestra que ejerció “máxima precaución” y que las circunstancias son verdaderamente excepcionales. En este sentido, ni el elemento de confianza ni el hecho de actuar de buena fe pueden aceptarse como circunstancia especial que permita la reducción de la sanción. Asimismo, el hecho de que un RP envíe una carta al Director General del Evento revelando que ha administrado un producto en particular y solicitando asesoramiento sobre si la administración del producto afectó su capacidad para competir no sirve ni puede servir como significado de sustituir los formularios y procedimientos FEI pertinentes. Además, aceptar un nivel educativo más bajo en un país en particular no puede calificarse como una circunstancia especial que permite una reducción de la sanción, particularmente cuando el RP es un competidor experimentado a largo plazo que se espera que esté familiarizado con las reglas y regulaciones básicas y fundamentales con respecto al dopaje.

 

In order to avoid the ineligibility sanction or to achieve a reduction of such sanction, the Person Responsible (PR) must establish that he did not know or suspect, and could not reasonably have known or suspected even with the exercise of utmost caution, that he had administered a banned substance, or, respectively, he must establish that in view of the totality of the circumstances the degree of his negligence was so slight that a finding of “No Significant Fault or Negligence” is inevitable. To this end, he must first establish how the banned substance entered the horse’s system to the panel’s satisfaction.

Lack of intent is not the relevant criteria for a finding of No Fault or Negligence. Nonexistence of fault or negligence must be proved by the PR to benefit from Article 10.5.1 Equine Anti-Doping rules (EADR). By administering a tranquilizer to a horse without making certain that it does not contain a banned substance, a PR acts negligently. Further, a PR has the duty to check the product description and to follow the explicit warning concerning its use before using it on the horse. Athletes are themselves solely responsible for, inter alia, the medication they take and even a medical prescription from a doctor (or a veterinarian’s advice) is no valid excuse for the athlete in a doping case. Therefore, an elimination of the sanction based on the “No Fault or Negligence” is excluded.

Pursuant to Art. 10.5.2 EADR, a PR can benefit from a reduction of the sanction based on the no significant fault or negligence rule if viewed in the totality of the circumstances he proves that he exercised “utmost caution” and that the circumstances are truly exceptional. In this respect, neither the element of trust nor the fact to act bona fide may be accepted as a special circumstance permitting a reduction of the sanction. Likewise, the fact for a PR to send a letter to the Director General of the Event revealing that he had administered a particular product and asking for advice on whether the administration of the product affected his ability to compete do not and could not serve as a means substituting for the relevant FEI forms and procedures. Moreover, accepting a lower educational level in a particular country cannot be qualified as a special circumstance allowing a reduction of the sanction particularly where the PR is a long term experienced competitor who is expected to be familiar with the basic and fundamental rules and regulations regarding doping. 

Para ver la decisión original presiona aquí TAS 2011 / A / 2558

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Identificación 8087
Publicado abril 2, 2012
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