Alineación indebida (TAS) capacidad de la FIFA para actuar de oficio en la persecución de infracciones disciplinarias.

Alineación indebida (TAS) capacidad de la FIFA para actuar de oficio en la persecución de infracciones disciplinarias.

79. Ante todo, el Panel confirma que el CDF es aplicable y se extiende a la fase preliminar de la Copa Mundial 2018. Esto se debe a las siguientes reglas:

– El artículo 2 del CDF el cual dicta que la aplicación de dicho código se
“extiende a todo los partidos y competiciones organizados por la
FIFA…”, incluyendo por consiguiente la fase preliminar de la Copa Mundial 2018, y que “se aplicará en casos de violación contra la reglamentación de la FIFA, siempre que la competencia para ello no recaiga en otra instancia”.

– El artículo 1, apdo. 9 del RCM el cual dice que “[s]erán de aplicación los Estatutos de la FIFA y toda la reglamentación vigente de este organismo. Toda referencia a los Estatutos y a la reglamentación de la FIFA en este reglamento remitirá a los Estatutos y a la reglamentación de la FIFA vigentes en el momento de aplicación”

– El artículo 12 del mismo el cual estipula que “Los incidentes disciplinarios se tratarán según lo estipulado en el Código Disciplinario de la FIFA vigente y las correspondientes circulares y directrices que las federaciones participantes se comprometen a acatar”.

80. Del mismo modo, el RCM es aplicable para dicha fase preliminar según el artículo 1, apdo. 7 que estipula: “El presente Reglamento de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™ ordenará los derechos, deberes y responsabilidades de todas las federaciones participantes en la Copa Mundial de la FIFA 2018™ así como de la federación organizadora, ya que forma parte integrante del OAA. Este reglamento y las directrices y circulares elaboradas por la FIFA serán vinculantes para todas las partes implicadas en la preparación, organización y celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2018™”

81. En primer lugar, el Panel observa que ambos reglamentos (el CDF y el RCM) son aplicables y que la FIFA no ha establecido una jerarquía entre ellos. En segundo lugar, el Panel observa que el simple hecho de que el RCM fuese dictado especificamente para la Copa Mundial 2018 no excluye automáticamente la aplicación de los reglamentos más generales como el CDF (véase los antes citados artículos 2 del CDF y 1, apdo. 9 y 12 del RCM, así como el artículo 8 del RCM). Por ende, el Panel debe analizar la relación específica, si la hubiera, entre el artículo 108 del CDF y el artículo 15 del RCM y evaluar si esa última norma es una lex specialis que excluye la aplicación de la primera norma.

82. La jurisprudencia del CAS ha aceptado la doctrina interpretativa lex specialis derogat lex generalis. No obstante, dicha doctrina es solamente aplicable cuando existe un conflicto irreconciliable entre dos normas diferentes que tratan del mismo asunto. Por ejemplo, el panel en el caso CAS 2013/A/3274 confirmó que “if different (conflicting) rules are applicable to the same matter, the conflict of rules is to be solved by applying the principle lex specialis derogat generali. According thereto the (more) specific rule prevails over the more general rule, since the lex specialis is presumed to have been drafted having in mind particular purposes and taking into account particular circumstances”. Por tanto, el Panel debe considerar si existe un conflicto irreconciliable entre los artículos 108 del CDF y 15 del RCM con el fin de determinar si es aplicable la doctrina antes mencionada.

83. El Panel nota que, por un lado, el artículo 108 del CDF, denominado “Inicio del procedimiento”, establece lo siguiente:

“108 Inicio del procedimiento

  1. Las infracciones disciplinarias son perseguibles de oficio.
  2. Cualquier persona o autoridad puede comunicar a los órganos jurisdiccionales competentes las conductas que consideren contrarias a la reglamentación de la FIFA. Tales denuncias deberán formularse por escrito.
  3. Los oficiales de partido están obligados a denunciar todas las infracciones de las que tuvieran conocimiento”.

84. Por otro lado, los artículos 8 (denominado “Criterios de convocatoria”) y 15 (denominado “Protestas”) del RCM establecen lo siguiente:

“8 Criterios de convocatoria

1. Al confeccionar sus selecciones para la competición preliminar y la fase final de la Copa Mundial de la FIFATM, las federaciones deberá tener en cuenta las siguientes disposiciones:

a) todos los jugadores tendrán la nacionalidad del país que representan y estarán sujetos a su jurisdicción;

b) de conformidad con los Estatutos de la FIFA, el Reglamento de Aplicación de los Estatutos y la pertinente normativa de la FIFA, todos los jugadores cumplirán con los criterios de convocatoria.

2. Las protestas sobre los criterios de convocatoria se someterán a la Comisión Disciplinaria de la FIFA, que tomará una decisión de conformidad con el Código Disciplinario de la FIFA (v. art. 15, apdo. 3).

3. Las federaciones serán responsables de alinear solo a jugadores que cumplan con los requisitos establecidos. Si contravinieran esta disposición, deberán asumir las consecuencias estipuladas en el Código Disciplinario de la FIFA.”

“15 Protestas

  1. En el presente reglamento, se considerarán protestas todo tipo de objeciones respecto a incidentes o asuntos relacionados directamente con los partidos de la competición preliminar y final de la Copa Mundial de la FIFA 2018TM, , incluyendo, entre otros, el estado y la marcación del campo, el equipamiento extra para el partido, los criterios de convocatoria, las instalaciones del estadio y los balones.
  2. Salvo que se estipule de otra manera en el presente artículo, las protestas se remitirán por escrito en primer lugar al comisario del partido o al coordinador general de la FIFA durante las dos horas posteriores al partido, debiéndose asimismo enviar de inmediato por fax o por correo certificado un informe completo por escrito y una copia de la protesta original. Ambos se enviarán a la Secretaría General de la FIFA durante las 24 horas siguientes al término del partido; de lo contrario, se desestimarán.
  3. Las protestas que tengan por objeto los criterios de convocatoria de los jugadores seleccionados para disputar las competiciones preliminares se remitirán por escrito al comisario de partido de la FIFA durante la hora posterior a la finalización del partido. Asimismo, se deberán enviar lo antes posible y por fax o correo certificado un informe completo y una copia de la protesta original a la Secretaría General de la FIFA en las 24 horas posteriores a la finalización del partido. Estas cuestiones serán competencia de la Comisión Disciplinaria de la FIFA. Las protestas que tengan por objeto los criterios de convocatoria de los jugadores seleccionados para la fase final se remitiran por escrito a la Secretaria General de la FIFA a más tardar cinco días antes del partido inaugural.
  4. El jefe de delegación del equipo deberá comunicar por escrito al árbitro, antes del comienzo del partido, toda protesta sobre el estado del terreno de juego, el entorno, la marcación o cualquier otro elemento (p. ej. las porterías, los banderines o los balones). Si un equipo considerara que el terreno de juego se ha deteriorado durante el partido hasta el punto de volverse impracticable, su capitán deberá informar inmediatamente al árbitro en presencia del capitán del otro equipo. El jefe de delegación del equipo confirmará por escrito esta protesta ante el comisario del partido o el coordinador general de la FIFA antes de que transcurran dos horas tras la finalización del partido.
  5. En presencia del capitán del equipo contrario, el capitán del equipo que proteste presentará al árbitro la protesta sobre los incidentes acaecidos durante el partido inmediatamente después de que hayan ocurrido y antes de que se reanude el encuentro. El jefe de delegación del equipo tendrá que confirmar por escrito dentro de las dos horas posteriores al partido estas protestas ante el comisario del partido o el coordinador general de la FIFA.
  6. No se podrán presentar protestas contra las decisiones del árbitro sobre hechos sucedidos en el partido. Dichas decisiones son firmes e inapelables, salvo en los casos en que el Código Disciplinario de la FIFA estipule lo contrario.
  7. Si se presentara una protesta infundada o insostenible, la Comisión Disciplinaria de la FIFA podrá imponer una multa.
  8. Si no se cumplieran las condiciones formales de presentación de protestas estipuladas en este reglamento, el órgano competente desestimará la protesta. Una vez concluida la final de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018TM, se desatenderán todas las protestas descritas en el presente artículo.
  9. La comisión organizadora de la FIFA decidirá sobre las protestas presentadas, excepto en los casos establecidos en el presente reglamento o en los Estatutos y reglamentos de la FIFA”.

85. En primer lugar, el Panel no acepta el argumento de la Parte Apelada y de las Partes Intervinientes de que el artículo 15, apdo. 3 del RCM no cubre cuestiones si o acatoria relacionadas acia alesbilidad de iglidores por nacionalidad, amonestaciones o una expulsión previa), y que, por eso, no existe conflicto entre los artículos 108 del CDF y 15, apdo. 3 del RCM. El mismo RCM en su artículo 8 usa el término “criterios de convocatoria” en referencia específica a cuestiones de elegibilidad de jugadores por nacionalidad. Por tanto, no se puede decir que el artículo 15 no abarca ese tipo de cuestiones. Además, contrariamente a lo alegado por la Parte Apelada y las Partes Intervinientes, el Panel no considera que el breve plazo establecido en el artículo 15, apdo. 3 del RCM para interponer una protesta demuestre que este artículo fue previsto únicamente para asuntos disciplinarios. En opinión del Panel, consideradas las fuentes de información hoy en día disponibles en pocos minutos sobre jugadores de futbol, no es “imposible” (como alegan la Parte Apelada y las Partes Intervinientes) determinar durante un partido y dentro de la hora posterior si un jugador podría ser potencialmente inelegible conforme a las reglas de nacionalidad de la FIFA.

86. No obstante ello, el Panel rechaza el argumento de la Parte Apelante (secundada por las Partes Interesadas) que el artículo 15, apdo. 3 del RCM es una lex specialis que excluye la aplicación del artículo 108 del CDF al presente asunto. El Panel observa que dichas normas son conciliables porque confieren distintos derechos y producen diferentes efectos para la FIFA y para las otras partes.

87. Por un lado, el artículo 108 del CDF confiere: (i) a la FIFA el derecho de perseguir infracciones disciplinarias de oficio, es decir, sin condicionar necesariamente el inicio de un trámite disciplinario contra alguien en base a una solicitud de un tercero, y (ii) a cualquier persona o autoridad (incluyendo evidentemente a las federaciones nacionales) la facultad de señalar por escrito conductas que consideren contrarias a la reglamentación de la FIFA.

88. Por otro lado, el artículo 15, apdo. 3 del RCM, junto con el artículo 8 del mismo RCM, confiere: (i) a cada federación nacional el derecho de presentar una protesta por la inelegibilidad de un jugador seleccionado en un partido de la Copa Mundial 2018 (incluyendo la fase preliminar), dentro de un plazo fijo muy corto después del partido, y (ii) a la FIFA la obligación de tramitar ante la Comisión Disciplinaria el expediente disciplinario derivado de esa protesta.

89. De esta manera, el RCM, a diferencia del artículo 108 del CDF, garantiza a la parte “protestante”:

(i) la apertura de un procedimiento disciplinario contra el supuesto infractor,

(ii) la adopción por parte de los órganos disciplinarios de la FIFA de una decisión final sobre el asunto, y

(iii) derechos procesales en el contexto del procedimiento disciplinario.

90. En cuanto al primer y segundo punto, el Panel observa que una protesta por inelegibilidad de un jugador (suponiendo que cumple con todas las condiciones formales del artículo 15 del RCM) obliga a la FIFA, independientemente de su posición o interés en el asunto, a tramitar el expediente ante la Comisión Disciplinaria y esta última a iniciar un procedimiento contra el presunto autor de la infracción y a emitir una decisión. Esto se ve claramente en el artículo 8, apdo. 2 del RCM que estipula que: “Las protestas sobre los criterios de convocatoria se someterán a la Comisión Disciplinaria de la FIFA, que tomará una decisión de conformidad con el Código Disciplinario de la FIFA (v. art. 15, apdo. 3)” (énfasis añadido). En cambio, el artículo 108 del CDF no garantiza lo mismo. Ese artículo no impone ninguna obligación a la FIFA, dejándola a su discreción perseguir o no una supuesta infracción disciplinaria, incluso si alguien ha comunicado o denunciado a FIFA que una de sus reglas ha sido infringida. Esto es deducible del artículo 108, apdo. 1 del CDF que establece que las “infracciones disciplinarias son perseguibles de oficio”; evidentemente, decir que “son perseguibles” significa que las supuestas infracciones pueden ser perseguidas o no a discreción de la FIFA. A este respecto, el Panel toma en cuenta que no existe ningún principio general de derecho que obligue a un ente privado (cuál es la FIFA) de perseguir supuestas infracciones a sus reglas e iniciar procedimientos disciplinarios internos. Por analogía, el Panel observa que hasta en asuntos criminales, en ciertos países, los ministerios públicos y las fiscalías tienen amplias facultades discrecionales para perseguir o no presuntos  delitos. Así pues, la FIFA, como institución privada, en principio no está obligada a perseguir supuestas infracciones disciplinarias, a menos que sus estatutos o reglamentos digan lo contrario.

91. En cuanto al tercer punto, el artículo 15, apdo. 3 del RCM confiere a la federación “protestante” derechos procesales en el procedimiento contra el supuesto infractor. Primero, le da el derecho de presentar sus alegaciones “por escrito” en una protesta al comisario del partido de la FIFA durante la hora posterior a la conclusión del partido y luego en un “informe completo” (para ampliar y motivar su protesta fácticamente y jurídicamente) a la Secretaría General de la FIFA en las 24 horas posteriores al mismo partido; estos dos escritos forman la base y deben tenerse en cuenta durante el desarrollo del procedimiento (véase el artículo 8, apdo. 2 del RCM, supra par. 84, el cual establece claramente que “las protestas … se someterán” a la Comisión Disciplinaria). Segundo, al no haber manifestación contraria en el RCM o CDF, el artículo 15, apdo. 3 del RCM le concede a la federación “protestante” el derecho de ser considerada por la FIFA una parte con ciertos derechos procesales en el procedimiento disciplinario contra la federación “protestada”. Por ejemplo, al ver desestimada su protesta, la parte protestante podría apelar la decisión de la Comisión Disciplinaria ante la Comisión de Apelación, como se deriva del artículo 119 del CDF (*toda persona que haya sido una de las partes del proceso ante la primera instancia y tenga un interés amparado legalmente que justifique la enmienda o revocación de la decisión podrá interponer recurso ante la Comisión de Apelación”), y luego ante el CAS bajo los artículos 126, apdo. 2 y 128 del CDF y los artículos correspondientes de los Estatutos de la FIFA.

92. En cambio, el artículo 108 del CDF, al tratarse de una actuación discrecional de la FIFA, no confiere ningún derecho procesal al comunicador/denunciante (inclusive porque este podría ser alguien que no está sometido a las reglas de la FIFA, ej. un periodista o un espectador). El artículo 108 no garantiza que la FIFA considere una denuncia como relevante y tramite el expediente ante la Comisión Disciplinaria. Tampoco garantiza que el comunicador/denunciante tenga derecho a participar en el procedimiento disciplinario, si lo hubiera. Al contrario, la práctica de la FIFA, como explicó en sus cartas a las FFC y FPF del 5 de octubre de 2016 (véase supra, par. 14), es que los procedimientos disciplinarios conforme al artículo 108 del CDF son, en regla general, procedimientos que solo atañen a las partes acusadas y comunicador/denunciante de la infracción. Por tanto, cuando una federación interpone una comunicación/denuncia a través del artículo 108 del CDF, esta actuación sirve únicamente para alertar a la FIFA de una posible infracción disciplinaria, dejándole a la FIFA la discreción de iniciar o no un procedimiento y de dictar o no una decisión (véase supra par. 89(iii)). Dicho de otra manera, las comunicaciones/denuncias presentadas conforme al artículo 108, apdo. 2 del CDF no otorgan ningún derecho procesal al comunicador/denunciante y no modifican la naturaleza jurídica “de oficio” del expediente disciplinario que la FIFA tiene la potestad discrecional de iniciar y tramitar conforme al apdo. 1 del mismo artículo.

93. Al no encontrar ningún conflicto entre los artículos 108 del CDF y el artículo 15 del RCM, el Panel concluye que estas dos normas pueden coexistir con referencia a la misma situación (considerada bajo el perfil disciplinario) y que la doctrina lex specialis derogat lex generalis no es relevante en el presente caso.

B. Actuación de oficio de la FIFA

94. Como ya se expresó anteriormente, el Panel considera que conforme al artículo 108, apdo. 1 del CDF la FIFA tiene el derecho a iniciar un  procedimiento disciplinario de oficio. El panel observa que ni los artículos 15 del RCM o 108 del CDF, ni otras normas, limitan de alguna manera, explícita o implícitamente, dicho derecho de la FIFA, independientemente de la manera en que le llegue a la FIFA la información sobre una potencial infracción disciplinaria. El conjunto de los Estatutos y reglamentos de la FIFA, tal como están redactados actualmente, no indica ni sugiere que la facultad de la FIFA para actuar disciplinariamente de oficio sea eliminada o de alguna manera limitada cuando llega a conocer la posible inelegibilidad de un jugador a través de información expuesta en una comunicación o denuncia presentada conforme al artículo 108 del CDF por una federación con el derecho de interponer una protesta conforme al artículo 15 del RCM. Al contrario, como se detallará más adelante, tal y como están redactadas las mencionadas normas, para abrir un procedimiento disciplinario conforme al artículo 108 del CDF, la FIFA puede apoyarse en cualquier información encontrada por sí misma (ej. por noticias de prensa, como pasó en los casos CAS 2011/A/2425, CAS 2011/A/2426 y CAS 2011/A/2433) o en información proveniente de otra parte (ya sea una persona o entidad perteneciente o no a la familia de la FIFA) y formulada de cualquier manera (ya sea en forma de comunicación, denuncia, protesta, reclamo, etc.). Asimismo, las normas mencionadas no acortan el plazo de la prescripción de dos años establecido en el artículo 42 del CDF para que la FIFA inicie un procedimiento disciplinario.

95. En primer lugar, el Panel observa que el artículo 108, apdo. 2 confiere la facultad a “cualquier persona o autoridad de comunicar a la FIFA conductas que estimen contrarias a alguna regla de la FIFA, etiquetando esa comunicación como una “denuncia” (véase supra par. 83). Ninguno de los artículos del CDF o del RCM, ni otra norma de la FIFA, limita explícita o implícitamente el alcance de “cualquier persona o autoridad’ de tal manera de excluir a una federación que ha perdido el derecho a interponer una protesta conforme al artículo 15 del RCM al dejar pasar el plazo para ejercerlo. El hecho de que una protesta (conforme al artículo 15 del RCM) y una comunicación o denuncia (conforme al artículo 108 del CDF) confieren distintos derechos y producen diferentes consecuencias para la FIFA y las otras partes significa que el derecho que tiene una federación para interponer una protesta conforme al artículo 15 del RCM no excluye su facultad de presentar una denuncia conforme al artículo 108 del CDF. Esa federación mantiene dicha facultad de denunciar, siendo su única limitación el plazo de prescripción de dos años conforme al artículo 42 del CDF; lo único es que, como ya se ha expresado anteriormente (véase supra par. 86-93), al presentar una tal denuncia no adquiere los derechos procesales garantizados por una protesta presentada dentro del plazo establecido por el RCM. Por lo tanto, el Panel considera que la FIFA puede perseguir una infracción disciplinaria de oficio usando cualquier información que estime relevante, inclusive la información contenida en una denuncia proveniente de al ararte que der Ra. El plazo, depordi do el arecho putesta alonsorae resultado de que la FIFA podría iniciar un procedimiento disciplinario de oficio basándose en una denuncia presentada por una tercera parte, incluso de alguien ajeno a la familia de FIFA (ej. un periodista, un aficionado o una autoridad estatal), mientras que no podría hacer lo mismo apoyándose en la información aportada por una parte con un interés directo, como una federación que participó en un partido donde la infracción fue cometida.

96. En segundo lugar, el Panel nota que el artículo 108 del CDF indica que “Cualquier persona o autoridad puede comunicar a los órganos jurisdiccionales competentes las conductas que consideren contrarias a la reglamentación de la FIFA. Tales denuncias deberán formularse por escrito” (énfasis añadido). Este artículo no limita el concepto de “denuncia”, sino que lo deja abierto. Aparte de que debe hacerse por escrito, no existe ningún otro requisito formal relativo a la forma de una “denuncia”. Así pues, el artículo 108 del CDF no se puede interpretar de una manera en que no abarque una protesta extemporánea bajo el articulo 15 del RCM. Al contrario, una “denuncia” puede ser comunicada de cualquier modo (carta, email, fax, etc.) y tomar la forma o ser definida por el denunciante como una queja, reclamo, protesta, etc., sin afectar el derecho de la FIFA a usar su contenido para iniciar un procedimiento disciplinario de oficio conforme al artículo 108, apdo. 1 del CDF. Por tanto, el Panel considera que, aun cuando una federación participante en la Copa Mundial 2018 advierta a la FIFA de una posible infracción de las reglas sobre los criterios de convocatoria en una “protesta”, así claramente definida y/o formulada pero presentada fuera de plazo, la FIFA, por un lado, deberá desestimar la protesta bajo el artículo 15, apdo. 8 del RCM pero, de otro lado, podrá tratar la información allí contenida como una denuncia conforme al artículo 108 del CDF e iniciar un procedimiento disciplinario de oficio distinto.

97. En tercer lugar, el Panel nota que el artículo 8, apdo. 3 del RCM establece claramente que las federaciones nacionales “serán responsables de alinear solo a jugadores que cumplan con los requisitos establecidos” y que si “contravinieran esta disposición, deberán asumir las consecuencias estipuladas en el Código Disciplinario de la FIFA”. Esta norma sería vaciada de contenido si la omisión de presentar una protesta (dentro del plazo de una hora posterior al partido) terminara siendo un salvoconducto para la federación responsable de alinear un jugador que no cumple con los requisitos establecidos por la FIFA.

98. En cuarto lugar, el Panel observa que el artículo 42 del CDF estipula inequívocamente que “Ilas infracciones cometidas durante un partido prescriben a los dos años”. Ese plazo de prescripción limita en el tiempo la facultad de cualquier parte o autoridad de presentar denuncias conforme al artículo 108 del CDF así como el derecho de la FIFA de iniciar un procedimiento disciplinario de oficio, en relación con incidentes o asuntos relacionados con los partidos (incluyendo los criterios de convocatoria para la Copa Mundial 2018).

99. El artículo 15 del RCM no acorta de ninguna manera este plazo de prescripción de dos años. El plazo de una hora establecido en el artículo 15 del RCM no es un “plazo de prescripción” sino un “plazo de caducidad”. Es decir, transcurrido ese plazo de una hora después del final del partido, se caducan ciertos derechos individuales de la federación interesada y las correspondientes obligaciones procesales de la FIFA (véase supra par. 86-93), pero no se extingue el derecho de acción disciplinaria de la FIFA (hasta los dos años del plazo de prescripción). Esto significa que esa misma federación que jugó un partido donde la otra parte alineó a un jugador potencialmente inelegible, una vez expirado el plazo de una hora posterior a la finalización del partido, todavía podría comunicar a la FIFA su sospecha o inquietud y la FIFA todavía podría, a su discreción, iniciar un procedimiento disciplinario.

100. El Panel no puede aceptar la interpretación de que, una vez transcurrido ese plazo de una hora para protestar, cualquier persona o autoridad menos la parte más interesada, i.e. la federación que participó en el partido, podría presentar una denuncia dentro del plazo de dos años previsto en el artículo 42 del CDF. Lo contrario conduciría al absurdo resultado, en el presente asunto, de que, si el presente laudo anulase las sanciones, inmediatamente después una tercera parte podria denunciar las infracciones cometidas por la FBF en los Partidos, y la FIFA, a su vez, podría abrir nuevamente dos procedimientos disciplinarios basándose en esa nueva denuncia.

101. Igualmente, el Panel no acepta que la interpretación correcta de las normas sea que cuando una federación con derecho a protestar remite una denuncia fuera del plazo previsto para una protesta, pero antes de que la FIFA abra un procedimiento disciplinario de oficio, la FIFA quede impedida de iniciarlo. Sería absurdo que la FIFA, aun encontrándose dentro del plazo de la prescripción de dos años previsto en el artículo 42 del CDF, no pudiera abrir un procedimiento disciplinario de ofício simplemente porque una federación haya presentado una denuncia fuera del plazo establecido para protestar conforme artículo 15 del RCM. Esto sería aún más absurdo en el supuesto en el que la FIFA estuviera a punto de iniciar un procedimiento disciplinario de oficio basándose en información encontrada por sí misma cuando, unos minutos antes de abrir formalmente el procedimiento, reciba dicha comunicación por parte de una federación que tenía derecho a protestar.

102.Del mismo modo, el Panel no cree que la interpretación correcta de dicha reglamentación de la FIFA sea que, si la federación con derecho a protestar no lo hace dentro del plazo de una hora establecido por el artículo 15 del RCM (por ejemplo, porque ya está matemáticamente eliminada de la competición y no tiene interés en protestar), nadie más pueda denunciar una posible infracción y la FIFA no pueda iniciar un procedimiento disciplinario de oficio. Esa interpretación vaciaría completamente de contenido el plazo de prescripción de dos años conforme al artículo 42 del CDF y sería particularmente dañosa en situaciones donde la información inculpatoria solo apareciese después del corto plazo de una hora (ej. por una investigación policial que descubra la falsificación de los pasaportes de ciertos jugadores). En la opinión del Panel, aceptar esa interpretación incentivaría a cometer infracciones de convocatoria, dado que todos tendrían solamente una hora una vez finalizado el partido relevante para descubrirlas.

103. Por tanto, el Panel considera que la FIFA puede iniciar un procedimiento disciplinario de oficio aun cuando una denuncia sea presentada fuera del plazo para interponer una protesta conforme al artículo 15 del RCM, a condición que se respete el plazo de prescripción previsto en el CDF.

104. Para determinar el alcance de la facultad de la FIFA para actuar de oficio conforme al artículo 108, el Panel considera irrelevante el caso de FEPAFUT-FEMEXFUT, mencionado por la Parte Apelante y las Partes Interesadas. Es cierto que en ese caso la FIFA parece no haber entrado al fondo del asunto sobre la supuesta inelegibilidad de un jugador porque la FEPAFUT no presentó una protesta dentro del plazo establecido en el artículo 14, apdo. 3 del Reglamento Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 (el cual era en sustancia equivalente al presente artículo 15, apdo. 3 del RCM). La parte relevante de la carta menciona que: “En vista de que, aparentemente, ninguna protesta ha sido remitida por la Federación Panameña de Futbol en el plazo establecido por el reglamento antes mencionado, lamentamos informarle que no estamos en posición de proporcionarle ulteriores informaciones acerca del presente asunto”. Sin embargo, esto no significa que en ese mismo asunto la FIFA no pudiese haber actuado de oficio e iniciado un procedimiento sobre la misma supuesta inelegibilidad del jugador, aun usando la información contenida en la protesta extemporánea. Si en aquel caso no lo hizo, es simplemente porque conforme al artículo 108 del CDF, como ya se ha explicado anteriormente, la potestad de la FIFA de iniciar o no un expediente disciplinario es discrecional.

105. En la práctica, la FIFA, a su discreción, ha iniciado procedimientos disciplinarios de oficio conforme al artículo 108 CDF sobre tales asuntos, aun cuando la información inculpatoria había llegado de una federación participante fuera del plazo para interponer una protesta. Por ejemplo, en la Decisión 110377 APC del 31 de agosto de 2011, la FIFA sancionó a una federación por haber alineado a un jugador inelegible en un partido de la competición preliminar de la Copa Mundial Brasil 2014 tras haber recibido información de una federación participante fuera del plazo para promover una protesta. La decisión explica (en su versión original en inglés): “The Appellant claims that the disciplinary proceedings opened against /X/ were based on a protest which had been submitted by [Y] in violation of the rules that govern the procedure for lodging such a protest. In this regard, first and foremost, the Committee draws the attention to the fact that the decision taken by the Disciplinary Committee makes no mention of any protest lodged, either correctly or incorrectly by an association. The decision only mentions that on 9 August 2011, [Y] provided FIFA with the information that the Player had played for [X] team in some matches. Furthermore, the Committee points out that, in accordance with art. 108 par. 1 of the FDC, disciplinary infringements are prosecuted ex officio. Moreover, art. 108 par. 2 of the FDC states that any person or body may report, in writing, conduct that he or it considers incompatible with the regulations of FIFA to the judicial bodies. In view of the above, the Committee is of the opinion that the opening of the disciplinary procedures against /X/ was made in full.  compliance with the applicable regulations, after verifying the information received from [Y] of a possible violation of the FIFA rules” (véase también la Decisión 110378 APC del 31 de agosto de 2011).

106. El Panel también considera irrelevante el artículo 1.7 del RCM (véase supra par.80); el hecho de que el RCM es “vinculante para todas las partes implicadas en la preparación, organización y celebración de la Copa Mundial’ no significa que éste reemplace al CDF (véase supra par. 79-93) o que limite de alguna manera la facultad de la FIFA de actuar de oficio bajo el artículo 108 del CDF. Asimismo, el panel considera irrelevante los artículos 77, apdo. a (“Competencias especificas”) y 107 (“Terminación del procedimiento”) del CDF que no tienen nada que ver con el asunto.

107. En vista de lo anterior, el Panel falla que la Comisión Disciplinaria tenia la potestad de iniciar los procedimientos disciplinarios de conformidad con el artículo 108 del CDF, con independencia de si las FFC y FPF (i) a pesar de haber tenido (y perdido) el derecho de interponer protestas conforme al artículo 15 del RCM, presentaron denuncias conforme al artículo 108 del CDF, o (ii)presentaron en realidad protestas fuera del plazo establecido en el artículo 15 del RCM. Es decir, el Panel considera irrelevante como fueron definidas las comunicaciones de las FFC y FPF del 3 y 4 de octubre de 2016 (i.e. denuncia o protesta) por los reclamantes y por la FIFA. El Panel también falla que, conforme al artículo 42 del CDF, la Comisión Disciplinaria tenía dos años para iniciar los procedimientos desde el día en que las infracciones fueron cometidas.

108. Resta solamente determinar (i) si la Comisión Disciplinaria calificó correctamente los procedimientos como procedimientos conforme al artículo 108 del CDF y (ii) si éstos fueron iniciados dentro del plazo establecido en el artículo 42 del CDF.

109. El Panel concluye que la FIFA sí calificó correctamente los procedimientos. Esto se ve claramente en las decisiones de la Comisión Disciplinaria y la Comisión de Apelación, donde señalan expresamente que están fundadas conforme al artículo 108 del CDF. Además, durante todo el procedimiento disciplinario, la FIFA nunca se refirió al artículo 15 del RCM. Por ejemplo, en su carta del 5 de octubre de 2016, FIFA, sin hacer ninguna referencia al artículo 15 del RCM, le pasó a la FBF la información que había recibido de las FFC y FPF sobre la supuesta inelegibilidad del Jugador y le pidió cierta información para aclarar la situación. Luego, en su carta a la FBF del 10 de octubre de 2016 (véase supra par. 16), la FIFA indicó que iniciaba un procedimiento proveniente de “la información en [su] posesión”, sin mencionar el artículo 15 del RCM. El Panel también observa que la FIFA se refirió al artículo 108 del CDF en sus cartas del 5 de octubre de 2016 a las FFC y FPF, en las cuales les explicó que no podían participar en los procedimientos porque estos se habían iniciado de oficio (véase supra par. 14).

110. Al determinar que la FIFA inició los procedimientos correctamente conforme al artículo 108 del CDF, el Panel considera irrelevante:

– Aclarar si, como alega la Parte Apelada (sin pruebas), la FIFA había iniciado una investigación previa a las comunicaciones de las FFC y FPF. Como ya fue explicado, la FIFA puede iniciar un procedimiento de oficio conforme al artículo 108, apdo. 1 del CDF basado en información proveniente de otra parte y de cualquier manera, incluyendo, por ejemplo, una denuncia hecha conforme al artículo 108, apdo. 2 del mismo o una protesta extemporánea; el poder de actuación disciplinaria de la FIFA conforme al artículo 108, apdo. 1 del CDF no está limitado en basarse únicamente en la información encontrada por sí misma.

– Que la FIFA realizó dos procedimientos disciplinarios separados e independientes. Ese método no es ilógico, dado que existían dos supuestas infracciones derivadas de dos partidos diferentes. El hecho de que un jugador es inelegible en un primer partido no implica automáticamente su inelegibilidad para el siguiente partido (ej. en el caso en que un jugador llegue a cumplir con los requisitos de elegibilidad por nacionalidad en el lapso entre los dos partidos).

– Que la Comisión Disciplinaria y la Comisión de Apelación analizaron si eran competentes para conocer las presentes disputas. Es la práctica (oportuna) de FIFA que sus órganos jurisdiccionales determinen si tienen competencia para conocer una disputa, y más aún cuando una de las partes impugna su potestad de juzgar, como lo hizo la Parte Apelante frente a los órganos jurisdiccionales de la FIFA.

111. En cuanto a la segunda cuestión – si la Comisión Disciplinaria inició los procedimientos dentro del periodo de prescripción previsto conforme al artículo 42 del CDF – el Panel falla que, al haber sido iniciados el 10 de octubre de 2016, un poco más de un mes después de los Partidos en los que se cometieron las infracciones, los procedimientos sí fueron iniciados ampliamente dentro del plazo de prescripción de dos años previsto en el artículo 42 del CDF.

112. El Panel observa que, con respecto a este tema de la prescripción, la Parte Apelante y las Partes Interesadas también argumentan que el plazo de dos años conforme al artículo 42 del CDF – a diferencia del corto plazo establecido en el artículo 15 del RCM para interponer protestas – es contrario al objetivo de la inalterabilidad y seguridad en los resultados de los partidos de la Copa Mundial protegido por el principio de lex deportiva sobre el “field of play” aplicado muchas veces por el CAS. Al respecto, el Panel confirma la importancia de proteger la seguridad e inalterabilidad de los resultados de partidos y competiciones (véase ej. CAS 2004/A/704 par. 4.7: “Finality is in this area all important: rough justice may be all that sport can tolerate”). Esto dicho, el Panel debe destacar que los resultados de partidos o competiciones son impugnables si los reglamentos de la entidad organizadora y/o de la institución rectora del deporte lo permiten (el mismo laudo CAS 2004/A/704 lo subraya muy claramente en el propio par. 4.7: “the solution for error … lies within the framework of the sport’s own rules”). Por tanto, la inalterabilidad del resultado de un partido o competición no es un valor protegido ciegamente por la lex sportiva, sino que es protegido dentro del marco de los reglamentos deportivos aplicables.

113. Así se ha visto a través de los años varios casos en los cuales, para conservar la integridad de una competición y conforme a los reglamentos deportivos aplicables, jugadores, clubes o federaciones han sido sancionados meses o años después de ocurrida la infracción. Un ejemplo reciente es el caso CAS 2015/A/3874 relacionado con un incidente que ocurrió en el partido del 14 de octubre de 2014 correspondiente a la fase clasificatoria de la Eurocopa entre las federaciones de fútbol de Albania y Serbia. En ese caso, el 10 de julio de 2015, o sea meses después de ocurridas las infracciones, el panel del CAS, de conformidad con las normas aplicables de la UEFA, anuló la decisión del Comité de Apelación de la UEFA (que había sancionado a la selección de Albania con una pérdida del partido de 0-3) y sancionó a la selección de Serbia con una pérdida de 0-3. Eso también ocurre constantemente en el contexto del antidopaje, donde los atletas o equipos son despojados de sus resultados y medallas meses o incluso años después de la infracción cometida.

114. En visto de todo lo anterior, el Panel falla que la Comisión Disciplinaria actuó conforme a la competencia otorgada por el artículo 108 del CDF. Por consiguiente, el Panel considera que la Comisión Disciplinaria y la Comisión de Apelación actuaron correctamente en no desestimar los procedimientos.

C. Inelegibilidad del Jugador y sanciones aplicables

115. La Parte Apelante confirmó en la audiencia que renunciaba al argumento que hizo frente a la Comisión Disciplinaria y la Comisión de Apelación acerca de la elegibilidad del Jugador en los Partidos. De todas maneras, el Panel está convencido, en base a las pruebas aportadas por las Partes, que el Jugador, paraguayo de nacimiento, en septiembre de 2016 no cumplía con los requisitos del artículo 7 de las Reglas FIFA al haber residido solamente tres años ininterrumpidos en Bolivia y no los cinco años requeridos. Por lo tanto, el Panel confirma la inelegibilidad del Jugador en los Partidos.

116. El Panel también confirma las sanciones impuestas a la Parte Apelante por la violación de los artículos 5 y 7 de las Reglas FIFA y del artículo 8 apdo. 1(b) y apdo. 3 del RCM. El artículo 55, apdo. 1 del CDF establece de forma clara que las sanciones por falta de elegibilidad de un jugador en un partido oficial son obligatoriamente una derrota de 0-3 para su equipo, según el artículo 31 del mismo código, y una multa mínima de 6,000 CHF. Estas fueron las sanciones que la Comisión Disciplinaria impuso y la Comisión de Apelación confirmó. Dado que el artículo 55 del CDF fue especificamente creado para sancionar la falta de elegibilidad de los jugadores, no se puede aplicar otro artículo de la reglamentación de la FIFA para imponer otra sanción más leve.

117. Asimismo, el Panel considera que en el presente caso la sanción de derrota por 0-3 en ambos Partidos es adecuada a los hechos y respetuosa del principio de proporcionalidad conforme al derecho suizo; además, como la infracción fue descubierta a tiempo, la sanción no afecta indebidamente la competición. Al respecto, el Panel observa que, de lege ferenda, podría ser oportuno para FIFA insertar una norma en el artículo 55 del CDF que permita, en ciertos casos excepcionales (ej. si la inelegibilidad de un jugador es descubierta cuando toda la competición ya ha terminado), mantener la opción de imponer otro tipo de sanción (ej. deducción de puntos en una competición futura) que no afecte el resultado del partido donde ocurrió la infracción y, a su vez, no afecte la competición en su conjunto. Finalmente, el Panel señala que, con el fin de evitar en el futuro posibles alegaciones de incompatibilidad entre distintas reglas, procesales y sustanciales, la FIFA podría reconsiderar la redacción de algunas normas contenidas en distintos reglamentos y las relaciones entre ellas.

118. Habiendo confirmado la competencia de la Comisión Disciplinaria y la Comisión de Apelación para conocer las presentes disputas, la inelegibilidad del Jugador, y la sanción impuesta por los órganos jurisdiccionales de la FIFA, el Panel desestima los recursos de la Parte Apelante y confirma en su totalidad las Decisiones Apeladas.

 

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Publicado julio 10, 2024
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